Por Ander Barroso.-Acudir a San Mamés esta temporada se va a convertir en un ejercicio de sufrimiento para la afición de un Athletic que volvió a mostrarse como un conjunto irregular, que puede mostrar dos caras totalmente opuestas a lo largo del partido. Y es que el Tromso, equipo que no pasa de la mitad de tabla de la liga noruega, no sólo se adelantó en dos ocasiones en el marcador, sino que llegó a poner en grandes aprietos a los hombres de Joaquín Caparrós.
Sobre todo en una primera parte en la que los leones decepcionaron, ya que no fueron capaces de hacerse con el dominio del partido. Faltó precisión en un centro del campo dónde ni Yeste ni Javi Martínez tuvieron su día, aunque fue este último el que tiró del carro provocando el penalti de la igualada y tomando la responsabilidad de transformarlo. Estamos hablando del Lampard del Athletic.
Defensivamente, Aitor Ocio volvió a estar bastante impreciso y está a años luz del central que ganó una Copa de la UEFA con el Sevilla. Ustaritz es un chaval que no está tan sobrado como Amorebieta, pero a mí me da más garantías que el vitoriano. Sea lo que sea, creo que va siendo hora de sentarle y otra opción para el técnico de Utrera sería la de Mikel San José.
Las armas ofensivas más peligrosas de los leones fueron Iker Muniain y Óscar de Marcos. El atacante navarro no consiguió ver puerta, aunque lo intentó con toda su alma, pero volvió a dar dejar buenas sensaciones, mientras que el ex del Alavés, marcó el segundo tanto de los rojiblancos y se ha ganado un puesto en el equipo titular porque está siendo la gran sensación de esta pretemporada.
Por su parte, Llorente volvió a estar fuera de honda y la verdad es que no se parece en nada al delantero que acabó en gran forma la pasada temporada. Vicente del Bosque no le convocó para el último compromiso de la selección y no sé si le está pesando. El ‘9’ rojiblanco estuvo impreciso con el balón en los pies, al igual que en la ida de la Supercopa, y llegó a desesperar al público de La Catedral. Sin embargo, Caparrós no le cambió y un cabezazo suyo puso el 3-2 en el marcador y Fernando pudo irse con una sonrisa de San Mamés.
La vuelta se disputará la próxima semana en césped artificial, al igual que frente al Young Boys, y es probable que al igual que en la anterior eliminatoria, los leones se encuentran más cómodos como visitantes. Y es que a este Athletic le cuesta asumir el dominio de los partidos y con la rapidez que tienen gente como Susaeta, Muniain o De Marcos, es un equipo que puede sacar más provecho de los contragolpes.
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